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Desafío 2050: el plan de sostenibilidad de Toyota

Desafío 2050: el plan de sostenibilidad de Toyota Noticias Sala de Prensa

Toyota plantea seis retos para reducir el impacto de la huella de carbono hasta 2050. El objetivo final es contribuir positivamente a minimizar el impacto en los cambios medioambientales y ayudar a construir una sociedad sostenible con su entorno.

Toyota tiene por delante un gran desafío. Hay una apuesta clara por la tecnología híbrida, respetuosa con nuestro entorno, y que te permite disfrutar de una conducción única con todas las sensaciones de un motor gasolina, pero también con la energía limpia y ecológica de uno eléctrico.


Primer desafío

La meta es conseguir que para 2050 todos los modelos Toyota emitan un 90% menos de CO₂ que en 2010. El camino hacía el objetivo es claro: la apuesta por energías alternativas y renovables. En 2018 el 74% de las ventas de la compañía fueron vehículos híbridos logrando un ahorro de 1.500.000 de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

También se va a promover la movilidad sostenible con la implantación de vehículos, cuya fuente de energía produce cero emisiones de dióxido de carbono ya que solo emiten agua.


Segundo desafío

Toyota ha implantado un sistema de gestión medioambiental en la cadena de suministros, con el propósito de eliminar las emisiones de dióxido de carbono en el ciclo de vida del vehículo: fabricación, distribución y transporte hasta el punto de venta.

Para ello, la compañía ha desarrollado una herramienta informática llamada GEA-TOYOTA, que permite agrupar y monitorizar de forma eficiente los principales indicadores ambientales. Gracias a esta plataforma se ha logrado una mejor gestión ambiental de la marca y una mayor atención a toda la red de concesionarios.


Tercer desafío

El tercer desafío establecido por Toyota es eliminar la emisión de CO₂ en sus centros de producción. Siguiendo el modelo de mejora continua, la compañía se mantiene en la constante búsqueda de tecnologías innovadoras y fuentes de energía renovables en sus procesos de fabricación. Actualmente, se está desarrollando nuevas maneras de integrar el hidrógeno como fuente de energía para generar electricidad en sus fábricas.

En Europa ya se han llevado a cabo medidas ambientales para reducir las emisiones de dióxido de carbono en sus plantas de producción, como en República Checa, con la instalación de un equipo de recuperación del calor generado (supone una reducción de 2.975 toneladas de CO₂ anuales), membranas fotovoltaicas en la planta de Francia o paneles fotovoltaicos en la planta de Reino Unido (conlleva un ahorro de 2.000 toneladas de CO₂ al año).


Cuarto desafío

El agua es un medio escaso en muchos lugares del planeta. Proteger los recursos del presente y del futuro es uno de los estandartes del desafío. Por ello, Toyota ha elaborado un plan para una gestión eficiente del agua.

El proyecto se fundamenta en tres pilares fundamentales: aumento de la implicación de la red de concesionarios mediante la realización de auditorías para garantizar un consumo de agua responsable, la reutilización del agua de lluvia y el tratamiento de vertidos para su posterior purificación. Siguiendo estas medidas, durante 2017 la compañía consiguió reducir el consumo de agua un 27% respecto al año anterior.


Quinto desafío

En este reto Toyota plantea el desarrollo de tecnologías que favorezcan el reciclaje y permitan la reutilización y recuperación de sus vehículos.


La compañía se lanza de lleno a favor del reciclaje y deja de lado el modelo de producción y consumo lineal, para dar paso a un sistema de economía circular. El proceso permite reciclar o utilizar piezas automotrices y evitar residuos del vehículo en el vertedero, consiguiendo que el valor de los productos y materiales se mantengan a lo largo de los años.


Hasta el momento se han alcanzado cifras prometedoras, con el 85% de piezas recuperadas, el 84,3% recicladas y 4.000 toneladas de residuos gestionados. También ha lanzado una iniciativa para sustituir las fundas de protección de los asientos, utilizadas en la recepción de los vehículos, que son de plástico, por fundas de tela reutilizables y lavables. Un pequeño gesto que ha supuesto una reducción de 5 toneladas de plástico.


Sexto desafío

El objetivo final sería implicar a la sociedad a construir un mundo responsable con el medioambiente y la naturaleza. Toyota ha establecido firmar acuerdos con distintas organizaciones dedicadas al cuidado y al fomento de nuestro entorno, con el propósito de contribuir positivamente en la biodiversidad de cada lugar y región.


Toyota es consciente de que nuestra sociedad se tiene que encaminar hacia un mundo más sostenible y comprometido con el medioambiente. Tiene por delante seis retos, una meta y una fecha: 2050.